«El Verdugo» (1963)

Género: Comedia, Drama, Comedia Negra.

Director: Luis García Berlanga

Nacionalidad: España-Italia

Sinopsis

José Luis, el empleado de una funeraria, proyecta emigrar a Alemania para convertirse en un buen mecánico. Su novia es hija de Amadeo, un verdugo profesional. Cuando éste los sorprende en la intimidad, los obliga a casarse. Ante la falta de medios económicos de los recién casados, Amadeo, que está apunto de jubilarse, trata de persuadir a José Luis para que solicite la plaza que él va a dejar vacante, lo que le daría derecho a una vivienda.

Reseña

Difícil reseñar una obra cumbre del cine español como es » El Verdugo» y muy triste que haya sido ahora cuando la he visionado. Son 90 minutos de película en blanco y negro que nos llevará a la España del régimen franquista.

Pensé que se podría hacer duro adentrarse en una película con casi 60 años de edad, pero lejos de la realidad, la cinta me ha resultado fresca y de un dinamismo formidable.

La película es una caricatura del país que teníamos en aquel momento. El rol de la mujer y también del hombre,  las convenciones y perjuicios morales, la posición de la iglesia, la avalancha de turistas que ya disfrutaban de nuestras costas por aquel entonces… Es como viajar en el tiempo sin necesidad de usar el DeLorean.

Pero lo que me ha parecido más especial de esta película es la crítica ácida, mordaz pero resultona. La cinta goza de una gracia cómica mediante la cual hace partícipe al espectador de las miserias y las pocas posibilidades del español de a pie en aquellos momentos. Hay escenas ridículas que buscan el humor pero al mismo tiempo son fruto de hechos no fortuitos que el cineasta nos coloca delante para que se haga de notar un hecho significativo de la sociedad o de la cultura del momento.

Habiendo leído el libro «La Familia Pascual Duarte» de Camilo José Cela, puedo decir, que sin tener episodios tan sórdidos como ésta, si que hay en concreto un par de escenas que ponen la piel de gallina. Ese para mí, es el gran golpe de efecto de la película. Nos plantean una dinámica aparentemente desenfadada para darnos un golpe mortal de realidad al final que resulta frío e ineludible.

La película declara una guerra prácticamente abierta a la pena de muerte, en un país en el que por entonces su dirigente era conocido en el extranjero como «El Verdugo». Y es que a pesar de los años que han pasado yo a esta película, por desgracia, aún le encuentro vigencia.

Una España donde el ciudadano sigue mirando al extranjero como el modo de formarse para ganar la experiencia y el dinero que su tierra le niega. Un país en el que la picaresca sigue en alza para hacer frente a las escasas oportunidades que brinda el Estado. Todo ello, mientras los turistas disfrutan de sus copas en Magaluf y el precio del alquiler nos ahoga a todos. Salvando las distancias, sin duda se trata del mismo país con esencialmente los mismos problemas.

Me alegro mucho de haber tenido el atrevimiento de ver esta película, estaría encantada de ver otra obra del valenciano Berlanga y ahora sí, se por qué es considerado uno de los cineastas más importantes del cine español.