Nope! (2022)

Género: Terror, Suspense, Ciencia Ficción.

Director: Jordan Peele.

Nacionalidad: Estadounidense.

Sinopsis

Dos rancheros de un remoto pueblo del interior de California hacen un descubrimiento tan insólito como escalofriante.

Reseña

Consideraciones previas

Jordan Peele, director.

Si hay algo que no se puede negar sobre Jordan Peele es que es un tipo que promete no dejarte indiferente. Quien haya visto alguna vez alguna película suya, sabrá a lo que me refiero. Y es que es un cineasta muy experimental que suele crear situaciones bastante surrealistas. Embarcarte en el cine de este director es un acto de valentía que dependiendo de tus gustos, puede resultar una experiencia enriquecedora o un verdadero tostón con lentejuelas. Jordan Peele es un actor, comediante, director y guionista estadounidense conocido por películas como «Déjame Salir» (2017), «Nosotros» (2019) en la dirección y «Territorio Lovecraft» (2020) en el guión.

Historia

La cinta comienza con la muerte del padre de los que serán los protagonistas. Se trata de una muerte misteriosa además de dolorosa. El padre de familia, OJ senior, llevaba toda la vida en un negocio de entrenamiento de caballos para las películas de Hollywood, lo que salpica el film de historia del cine además de introducir historia del cine negro (cosa que a Jordan Peele le encanta).

Tras la muerte del padre, los hijos (OJ Junior y Emerald) se quedan a cargo del rancho, y empiezan a avistar cosas muy extrañas provenientes del cielo. Tras ver que el negocio no es lo mismo tras la muerte de su progenitor, tratan de vender los extraños sucesos de su rancho al mundo. «El minuto de Oprah». Solo que, no será «precisamente fácil» .

La historia no es su punto fuerte. La trama no es ninguna novedad. La caza de un suceso paranormal lleva siendo el núcleo de las películas de terror desde tiempos inmemoriales. Es la atmósfera y las pequeñas y sórdidas historias que giran alrededor de la trama principal la que hacen especial a la película. 

Señalo como algo especial que ha llamado mi atención el cómo usa la historia de Gordy el violento chimpancé en analogía metafórica con el «ser» de los cielos.

Personajes

Aquí hay que señalar secundarios muy buenos como el ranchero (Steve Yeun) que hay momentos en los que resulta bastante inquietante (su fijación por lo ocurrido con el chimpancé), Michael Wincott en su papel como cineasta elevado, experimentado y un tanto extravagante. Para mí los mejores personajes del metraje.

Sobre OJ y Emerald (Kaluuya y Keke Palmer), decir que son en esencia uno el contrapunto del otro. Nos presentan a un hermano mayor con escasas habilidades sociales que aprendió el oficio del padre y a una chica entusiasta y nerviosa que se le da bien la gente y el espectáculo. Ambos hermanos experimentan la pérdida del padre de una manera y por lo tanto un punto de vista diferente de la historia.  Los personajes están trabajados, tienen su trasfondo y están vivos.

Atmósfera

Sin duda, el punto fuerte de Peele. En está película logra crear un entorno creíble, a primera instancia bucólico (un rancho de caballos cerca de un bonito parque temático sobre el lejano oeste) que guarda tintes tétricos (la historia de Gordy, la cual está basada en hechos reales) en el que suceden hechos paranormales relacionados con un objeto volante. 

Las apariciones del “antagonista” de esta historia es de lo que más me ha gustado de la película, ese empeño por captar en un vídeo lo inexplicable, el desconocimiento sobre la naturaleza de un ser que viene de un mundo diferente… Me ha resultado, como otras obras de este mismo director, bastante lovecratiano. No en vano estuvo en su mano la serie “Territorio Lovecraft”, pero no hablaré de eso aquí pues su conclusión no me pareció positiva.

Me ha encantado el homenaje a ese animal tan noble y lleno de belleza que es el caballo, amalgamándolo con la historia de Hollywood y de la cultura folclórica americana.

Conclusión

No me pareció una película de terror, más bien de horror cósmico y suspense. No es apta para todo el mundo, por la singularidad de su narración en algunos momentos. Algo excéntrica, pero creo que precisamente por eso, el cine de Peele tiene firma personal y no deja indiferente al espectador. 

Te gustará si te gusta la ciencia ficción y el horror cósmico, los entornos irreverentes y el cine con personalidad. Para mí es un soplo de aire fresco con respecto al cine Disney (me gusta, pero tiene que haber de todo y la masificación acaba cansando un poco).

Como punto negativo señalaré que el metraje podría haberse recortado sin duda, existiendo momentos prescindibles no indispensables para la historia o la creación de la atmósfera. Excelente fotografía.

Renacimiento

Ha pasado el tiempo. Poco, pero el mundo ha cambiado. Yo también he cambiado y también mi percepción de las cosas. Más vieja sí, pero también un poquitín más sabia. No podría explicar con exactitud el motivo que me retiró del mundo digital, pero sería algo así como una agorafobia virtual de la que a día de hoy, menos mal, ya me he recuperado. Puedo culpar a la pandemia, ese aciago marzo de 2020 que nos cambió tanto a todos la vida, pero lo cierto es que no estaría siendo del todo justa.

El problema llevaba fraguándose desde mucho antes. Para mí, escribir fue un verdadero amor a primera vista. Sí, yo sentía mariposas en el estómago cuando uno de mis personajes sonaba en mi cabeza con voz, personalidad y con ganas de vivir aventuras en mis hojas en blanco. Ese amor, esa pasión, se enriquece cuando compartes lo escrito. Porque aunque vivan dentro de ti, recibir mensajes de personas preguntándote por el destino de Fulanito o Menganito no tiene precio, tienes la sensación de haber creado algo parecido a un mundo vivo. Pero sin duda, compartir tu pasión cambia la ecuación, ¡vaya que si la cambia!

Porque también requiere de madurez. Requiere de madurez para no ceder a las presiones de los demás. Madurez para no exigirse a uno mismo tener necesariamente éxito, o repetir la misma ecuación que inicialmente nos funcionó aunque eso no nos haga felices. Porque aunque parezca difícil, acabas olvidando la razón por la que cogiste un papel y un lápiz y te pusiste a escribir. Era porque lo necesitabas. Las largas horas en redes sociales planeando memes, dinámicas, lecturas conjuntas, clickbaits, con el único objetivo de atraer tráfico a tus redes, de atraer al mayor número de personas a tu producto. Sí, producto. ¿En qué momento dejó de ser tu bebé, tu pequeño, tu amor a ser un producto? ¿Cuándo te colocaste los grilletes?

¿En qué momento dejó de ser una cuestión de placer y se convirtió en una obligación monetaria? Bueno, es que el sueño de todo escritor es poder vivir de ello, ¿no? Estar en casa sumergido en tus historias, mandar tus manuscritos y esperar el pago de la editorial. No sé desde donde estarás leyendo estas palabras, pero si es un país hispanohablante, me arriesgo a decir que es bastante improbable que se pueda vivir exclusivamente de la venta de libros. Obviando ese asunto, siempre será una actividad compartida con otra labor profesional. Y de ser así, ¿no crees que es muy triste gastar el poco tiempo que dispones para viajar a tus mundos de ficción en ingeniártelas (cada vez de un modo más intrincado) en vender tu obra?

No. Yo he decidido que no quiero vivir de ello. Quiero vivirlo. ¿Pero qué género está copando la lista de vendidos? ¿Cuántas novelas tengo que escribir este año? Mierda, hoy se me ha roto el bot de los Tweets y voy a tener que inventarme algo para mantener el tráfico…

Se acabó. Me puedo morir mañana y ya sufrimos en esta vida lo suficiente como para autoimponernos aún más dolor. La primera entrada de este blog es un manifiesto, una declaración de intenciones y una promesa. Prometo amar mis letras, pero sobre todo amarme a mí primero. Amar cada momento de aquello que hago y disfrutar del camino.

«ARS LONGA, VITA BREVIS»