Antoine y Olga son una pareja francesa que se instaló hace tiempo en una aldea del interior de Galicia. Allí llevan una vida tranquila, aunque su convivencia con los lugareños no es tan idílica como desearían. Un conflicto con sus vecinos, los hermanos Anta, hará que la tensión crezca en la aldea hasta alcanzar un punto de no retorno.
Reseña
Consideraciones previas
Después de la brillante “Que Dios nos perdone” (2016) y la serie remake de “Historias para no dormir” (2021) la verdad es que tenía motivos para ir al cine este fin de semana a ver otra nueva cinta de Sorogoyen. El madrileño galardonado con siete premios Goya tiene una trayectoria lo suficientemente sólida como para apostar fuerte por una película cuyo trailer me impresionó desde el primer momento. Primero porque es un retrato de la vida rural de la Galicia profunda y segundo por la belleza de los parajes y su fotografía.
Historia
La historia parte de una idea muy simple y es un conflicto de intereses entre dos grupos familiares. La familia de Antoine, el francés, ha comprado una finca con la que había soñado toda la vida con el objetivo de repoblar un pequeño pueblecito en el que ni niños viven. Por otro lado, los hermanos Anta llevan una vida de pesadilla cuidando de unas tierras que tan solo les ha dado sufrimiento y trabajo a ellos y a sus ancestros. Una empresa noruega de energías renovables aparece en la ecuación ofreciendo una cuantiosa suma por la venta de las tierras para la construcción de molinos.
A pesar que en primera instancia no se trata de una argumento demasiado interesante, es la intensidad de la actuación de actores de la talla de Luis Zahera, Marina Föis o Denis Mènochet acompañada de unos planos largos, unos paisajes de ensueño y unos conflictos muy bien construidos desde las primeras escenas que la película logra una tensión y una intensidad inmejorables.
La película introduce temas tan interesantes como la xenofobia, la incultura, la autorrealización, la venganza, el perdón, el rencor, la familia, la desesperación… Es una historia real, costumbrista, que de seguro habrá ocurrido y ocurre en nuestro país y que hace un retrato de nuestra cultura pesimista pero crudo y profundo. Un film que trata de realzar las carencias y las oportunidades de las que dispone la vida rural de la península, los dilemas morales que no son comprendidos entre las dos familias ya que se encuentran en marcos sociales y culturales muy distintos.
Personajes
Uno de los mejores momentos de la película desde mi punto de vista es cuando Antoine insiste en beber con Xan para discutir el conflicto de intereses una vez los hermanos habían comenzado ya a molestar con sus represalias sobre el matrimonio francés. En ese momento es donde se quedan claras las posturas de los dos mejores personajes de la historia, los más ricos y los más atormentados por el conflicto, por lo menos en la primera parte de la película. Dos seres increíblemente diferentes, nacidos de dos mundos distintos cada uno acostumbrado a resolver los conflictos de modos muy diferentes.
La película hace retratos muy ricos de cada personaje. Olga es el tercer personaje más importante de la película que cobra más protagonismo en la segunda parte y que tiene una intensidad, una fuerza y una determinación arrolladoras. Tanto, que es incapaz de ser comprendida por su propia hija Marie. Sin duda, un diez y es el apartado junto con la atmósfera que más aporta a la película.
Atmósfera/Ambientación
La joya de la corona. Es un placer sentarse a ver dos horas y media de película con una riqueza tan variada de fauna, flora, paisajes, planos, idioma, gastronomía… Es una de esas películas que es pasaje hacia otro lugar sin tener que moverte de la butaca, es una verdadera delicia. Para mí una secuencia tan sencilla como la muerte del pastor me impactó muchísimo, porque contenía tanto mensaje y dramatismo en un solo momento que se me puso la piel de gallina.
El arte sutil de esta película es apuntar a lo que no se dice, en ver lo que no se habla, en observar lo que tiene lugar en un entorno tan propio y particular en el que cualquiera se sentiría un forastero y se frustraría al pensar si realmente la epopeya de los protagonistas merece o no la pena. El reflejo de la rutina diaria de los personajes no resulta aburrida, la película recrea a la perfección el amor que Olga y Antoine profesan a su hogar, a la tierra de sus sueños y cómo el tormento de otros puede llegar a arruinar ese amor que se profesan el uno al otro y que irradia a todo lo demás.
Conclusión
Me parece una película excelente que requiere paciencia, para disfrutar como se puede disfrutar ver a un pintor realizar los trazos sobre el lienzo, es una película que ama la naturaleza, que ama al ser humano pero que también lo refleja con toda su crudeza. Si es cierto que la película tiene a mi modo de ver algo que no ha terminado de convencerme pero que considero que se trata de algo personal… El final creo que está algo descompasado, parece que la película crea una tensión constante en la segunda parte que culmina en corte drástico al final y aunque no creo que le falte metraje a la película quizás hubiera sido interesante para mí darle un final algo más dramático, una traca final un poco más intensa que justifique la tensión prometida especialmente en el último tramo. Por lo demás, una película bella y dura.
Ya que es la primera vez que me decido por este género para un libro y estoy muy ilusionada al respecto, se me ha ocurrido crear una especie de diario de escritura para mí #Proyectolibrojuegohumilde. Mi esperanza es que mis errores y triunfos puedan servir a otro escritor/a como aprendizaje, compartir con vosotros el proceso de creación de mi obra y también organizar mis ideas y objetivos.
¿Cómo surgió la idea?
Durante mi infancia los ETPAs (Elige tu propia aventura) han sido un género recurrente y que he disfrutado muchísimo. Desde los libros de «Elige tu propia aventura» esa serie roja con maravillas como «Las Joyas perdidas de Nabooti», «El abominable hombre de las nieves» o «La Cueva del Tiempo» o también con los que han sido siempre mis favoritos, los librojuegos de D&D, la colección con los personajes de la serie de televisión y esa serie de color negro de «Aventura sin fin» que tan maravillosa era.
A pesar de haber disfrutado mucho de este género a lo largo de mi vida, durante mis andanzas escritoriles sin embargo, nunca me había cuestionando escribir un ETPA, ¿Por qué? Quizás sea un género muy asociado a la infancia, o una literatura que por razones que no termino de entender no tomamos en serio, quizás porque la temática multitrama tiende a atraer a un público más despreocupado o porque busca la diversión por encima del disfrute de la literatura (lo cierto es que creo que ambos objetivos pueden existir al mismo tiempo y es fantástico).Sin terminar de entender las razones, es cierto que nunca me planteé escribir un librojuego a pesar de que me encantan y de que los he consumido muchísimo. Así pues, fruto de esta indignación por mi parte, decidí que había llegado mi momento de probar suerte.
Debo mencionar que a pesar de que tenía esta idea desde hace bastante tiempo en mi cabeza, este Nanowrimo y la gentecilla de La Palabra Errante me dieron ese empujoncito que me faltaba para tirarme a la piscina del todo. Y la verdad es que estoy super contenta. Estoy haciendo algo que no sabía que era capaz de hacer y además estoy reviviendo momentos de mis primeras lecturas con una nostalgia muy dulce. Esos momentos de pie de página de: “Si quieres seguir el camino pasa a la página 45”.
¿Apoyo y documentación?
En cuanto me puse manos en la masa me di cuenta de que no era tan fácil como en principio me las prometía. En primer lugar, a pesar de que he leído muchos librojuegos, hace mucho tiempo que lo había hecho y en lo que respecta a escribir nunca había tenido que plantear varios finales para una misma novela, cuanto menos… diferentes caminos hacia diferentes finales.
Así pues, con un lío en mi cabeza y una pobre estructura escrita en una página de Google Docs, me decidí por comprar un libro sobre diseño de librojuegos que me recomendó Tatiana M. Ramos titulado “Diseño narrativo de librojuegos” escrito por Jacobo Feijóo cuya lectura he terminado recientemente. La verdad es que es un libro que creo que me está ayudando a pesar de que es un sistema bastante personal y sobre el que se puede trabajar para hacerlo más propio. Considero que está más enfocado a diseño de librojuegos más bien infantiles (los cuales leí durante mi infancia) algo que me ha hecho darme cuenta de cuál es el verdadero objetivo de mi empresa.
¿Cuál es mi objetivo con este librojuego?
Antes de comenzar con el Nanowrimo, tenía en mi mente un worldbuilding que llevo realizando en verso y que publico en Wattpad desde principios de este verano. Se trata de un universo llamado Gálir y que poco a poco ha ido engrosando y engrosando características en mis documentos de texto, en mis trabajos gráficos y en mi cabeza. No me lo puedo quitar de la cabeza, hasta tal punto, que hay momentos en los que prácticamente vivo allí. Pues bien, comencé a hacer algo parecido a una escaleta para escribir una historia ambientada en este universo y a pesar de que tenía multitud de datos para comenzar, el peso de años sin escribir me hacía sentir muy insegura.
Entonces encontré la respuesta a mis temores en un librojuego. Encontré la respuesta en el principio de todo, en lo que me convirtió en una insaciable lectora y posteriormente en escritora y creativa. Aquellos volúmenes de “Elige tu aventura”. Esa despreocupación, esa simpleza, ese disfrute que tenía con ellos en las manos me hicieron plantearme, ¿y sí exploro Gálir escribiendo un librojuego?
Y aquí me hallo. Descubriendo sus rincones a base de construir diferentes caminos, inventando ciudades que en principio no existían y enriqueciendo la trama a modo de preludio de la obra que tengo esbozada en mis inconclusos manuscritos.
En conclusión, por un lado incursiono en un nuevo género, el librojuego y además exploro y enriquezco el universo de Gálir para el que tengo planteado varias novelas que aún no he podido terminar de concretar.
¿Cómo lo estoy desarrollando?
Después de un arrebato creativo inicial, me di cuenta de que tenía que realizar una muy buena estructura. Que llegar y que las musas me dictasen lo que estaba viviendo en mi mente como una película estaba bien, pero además de eso tenía que organizar el árbol de decisiones que conforma una novela multitrama. Y esto va más allá de ser un escritor brújula o mapa… Creo que escribir un librojuego necesita una estructura sólida sí o sí, porque sino es imposible plantear las diferentes decisiones que podrá tomar el lector.
Siendo consciente de este hecho, me dispuse a realizar un diagrama gracias a la ayuda de Freemind, un programa que crea un esquema a base de nódulos que puedes relacionar. Me pareció perfecto. Fue un momento un poco estresante, reconozco que me costó visualizar los diferentes caminos por los que potencialmente podría pasar mi protagonista, pero después de un buen rato pensando en mi historia, el árbol fue saliendo poco a poco y en sesiones posteriores fui añadiendo aquellas ramas en las que se acababa la historia (finales). Algunos acababan de manera satisfactoria, otros no, otros eran un completo desastre.
Ya con mi esquema en las manos, se trataba de describir las situaciones y entornos de cada nódulo del esquema y es cuando me di cuenta de otro de los objetivos de este librojuego. Mis descripciones, el universo, la trama, todo es bastante más complejo que los esquemas que he podido observar en los ETPA clásicos. Así que decidí que el mío iba a ser un ETPA diseñado para el disfrute de aquellos adultos que habían crecido consumiendo estas lecturas.
¿En qué punto me encuentro de desarrollo?
Teniendo el final y la estructura clara, me encuentro en pleno proceso creativo. Llevo unas 7000 palabras escritas y puedo anticipar que no se trata de un librojuego de 120 páginas, probablemente sea más largo que eso y no voy a introducir elementos de rpg. Quiero que sea una novela multitrama con complejidad narrativa que se pueda disfrutar al mismo tiempo que se tiene poder de elección con respecto a la historia de la protagonista. Quizás no vaya a tratarse de una historia feliz, pero sin duda será un preludio fantástico para la serie de novelas que tengo pensadas con ambientación en Gálir, el mundo de fantasía que tengo entre manos.
Balance hasta el momento
Estoy poniendo mucha ilusión y mucho cariño en este #Proyectolibrojuegohumilde y a pesar de que mi tiempo es muy finito y que dedico sesiones muy cortas al desarrollo del mismo, lo poco que tengo lo dedico con todo el alma.
Es cierto que la trama y la narración están muy ancladas en una novela de fantasía al uso y no parece adaptada del todo a la simpleza de un ETPA pero quiero seguir adelante con este experimento de hacer un ETPA un poco más adulto de lo acostumbrado.
No creo que lo termine durante el Nanowrimo pero definitivamente puedo decir que ha nacido de él, así que por mi parte el objetivo está cumplido. Por fin me he sentado a sacarlo adelante.
¿Qué puedo leer sobre Gálir mientras terminas de escribir?
La Hechicera
En Wattpad tengo publicados dos poemarios cuyo contenido prometo que será bastante relevante en las novelas posteriores y en el propio librojuego así que si quieres introducirte en este universo antes incluso de que haya algo en físico al respecto, te recomiendo que te des un paseillo por Wattpad y leas lo que tengo hasta el momento. Es cierto que los poemas son vagos y que no tienen una trama demasiado estructurada pero plantean las bases del worldbuilding y sobre todo de la cultura y los mitos que estarán muy presentes en el mundo de Gálir.
Si picas en las imágenes te llevará a la página donde están los poemas publicados. Cada semana publico uno nuevo salvo causa mayor. Por ahora tan solo tengo dos poemarios disponibles pero tengo pensado material para por lo menos, tres o cuatro poemarios más.
Uskenibesti
Sin más que añadir me despido de vosotros, espero que lo que os he compartido hoy os parezca interesante de algún modo y prometo continuar con este ejercicio durante el desarrollo de mi libro. Si hay algo en lo que pueda ayudarte si te encuentras en una situación similar a la mía no dudes en escribirme en los comentarios y si lo único que quieres es compartir algún detalle que haya llamado tu atención, ¡hazlo también por favor!
Tras compartir con vosotros «Magister» el primer relato de la antología «Los Reyes del Infierno» nacida como iniciativa para Halloween #RetoHalloweenBK22, tengo el placer de compartir con vosotros un relato que me ha llegado de la escritora Leire Mauleón. Desde este pequeño rincón de internet quería agradecer su participación y felicitación por tan interesante relato para el que he realizado unas ilustraciones mediante AI que espero que sean de su gusto. Yo he disfrutado muchísimo maquetando para mi web esta breve pero intensa narración de terror y demonología.
«PAIMON» (2022) relato de Leire Mauleón
Repasó todos los símbolos una vez más. Estaban perfectos, ERAN perfectos. Todo estaba como tenía que estar: el círculo de sal, los símbolos en tiza a su alrededor, las velas negras encendidas en número impar, las gotas de su propia sangre trazando un segundo círculo que contenía el primero. Sin embargo, no funcionaba. Maldita sea, NO FUNCIONABA.
Se sentía engañada. Había pasado años buscando aquel libro. Todos los manuales de invocación conocidos eran patrañas para engañar a los incautos. Mentiras llamativas y en ocasiones crueles y sangrientas cuya única función era promover un negocio y esquilmar a los crédulos. Pero ese libro no, ese libro era diferente. No estaba en ningún catálogo, en ningún registro. Su existencia no era más que un rumor en círculos arcanos muy celosos de su intimidad y ella lo había perseguido tenazmente durante muchos años, lo había sacrificado todo hasta conseguirlo. Y resultaba ser tan falso como todo lo demás.
Se puso en pie con esfuerzo. Su propio cuerpo le pesaba y le costaba moverse. No tenía nada. Nada. Toda su vida había estado encaminada a ese momento y ahora que había fallado, su existencia se revelaba carente de sentido. Lo había tenido todo tan claro… De repente, no tenía ni idea de qué iba a hacer cuando el sol saliese al día siguiente.
Apagó las velas y abandonó el sótano. Subió las escaleras hasta el cuarto que le servía de dormitorio. Observó el jergón en el suelo, las paredes desnudas. Soltó una carcajada amarga. Lo había dado todo por ese libro y no iba a conseguir nada a cambio. Se tumbó y se tapó con la manta raída. No tardó en quedarse dormida.
***
Le ardía la piel. El aire le quemaba al bajar por su garganta. Sentía que los pulmones se llenaban de llamas. Intentó tragar saliva y notó que su boca estaba seca. Abrió los ojos y contuvo un grito. ¿Dónde estaba? ¿Qué había sucedido? El viento cálido le revolvía el pelo y tuvo que cerrar los ojos de nuevo cuando la arena se le metió en ellos. Se abrazó las piernas y hundió su cabeza entre las rodillas. “Esto solo es un sueño, una pesadilla.” Abrió los ojos despacio y volvió a mirar a su alrededor. Aquello no era su cuarto. “El fracaso de la invocación me ha afectado hasta el punto de provocarme alucinaciones.”
Una idea se coló en su cerebro. ¿Y si no eran alucinaciones? ¿Y si la invocación sí había funcionado? Se puso en pie con rapidez. Cierto, había esperado que dentro del círculo se materializase algo o alguien, pero igual no era así como funcionaba. Tal vez se convertía en una puerta que había que cruzar. Frunció el ceño. Recordaba haber subido a acostarse, no había entrado en el círculo… Por si acaso, se miró las plantas de los pies. Estaban sucias.
“Piensa.” Estaba claro que, dormida, había bajado al sótano y había entrado en el círculo, uno que ya no era tal, sino que se había convertido en un portal hacia otro lado. ¿Hacia cuál? Lo lógico sería que hacia el dominio de aquel al que había intentado convocar. Paimon… El más leal a Lucifer, su segundo. Así pues, debía estar en el infierno. Giró sobre sí misma. Dunas de arena ardiente se extendían más allá del horizonte, en todas las direcciones. ¿Eso era el infierno? ¿Un desierto infinito y vacío?
Forzó la mirada. ¿Dónde estaban los condenados? ¿Dónde estaban los demonios que torturaban sin descanso a las almas? Estaba sola. Ni tan siquiera aquel al que había convocado aparecía ante sus ojos. ¿Para qué valía entonces la invocación si la llevaba a un paraje desolado y vacío?
Echó a andar hacia un cielo rojo. Perdió la memoria del tiempo que llevaba caminando antes de caer rendida. Tenía hambre y sed. Le dolían los pies descalzos y sentía que la piel se cuarteaba, los labios estaban agrietados y sangraban. Pensó que aquello había sido todo. Moriría durante el sueño o despertaría en su casa casi en ruinas para enfrentarse a una vida estúpida y sin sentido.
***
Volvió a abrir los ojos a un cielo rojo. Jirones de piel se desprendieron de su cuerpo cuando se levantó, quedando pegados a la arena ardiente. Intentó ponerse en pie y cayó de rodillas. Tenía las plantas llenas de ampollas. Intentó llorar, pero no tenía lágrimas. Intentó gritar, pero no tenía voz. Se puso en pie con esfuerzo y echó a caminar, sin estar segura de si seguía el mismo rumbo que había tomado el día anterior. Tras ella, huellas sangrientas desaparecían borradas por el viento.
***
No sabía cuántos días habían pasado. No había sol ni luna, jamás había oscuridad ni llegaba a ser un día claro. Siempre parecía vivir dentro de una roja tormenta de arena ardiente. No quería mirarse los pies porque estaba convencida de que las heridas le llegaban hasta los huesos. Su piel estaba cubierta de ampollas y tenía miedo de acostarse a descansar porque sabía que al despertarse perdería jirones de piel. Los ojos le ardían. “Que se acabe, por favor, que se acabe. Sea como sea, que termine ya.”.
***
Había perdido el recuerdo de quién era o qué buscaba. Solo caminaba y soportaba el dolor. Entonces, algo cambió. “Gente, hay gente.” Intentó acelerar el paso, apretando los dientes para no gritar. Cerró los ojos y giró la cabeza cuando llegó, tapándose el rostro con las manos, aunque no podía evitar escuchar.
―¿Ahora que puedes ver, no quieres mirar?
La voz era dulce, como miel destilándose en su cerebro. Sin embargo, se negaba a abrir los ojos. Era tal el horror que había sentido que se sentía incapaz de presenciar de nuevo aquella imagen.
―Abre los ojos. ¿Qué sentido tiene que estés aquí si no? ¿No querías ver, no querías saber? ¿Y ahora cierras los ojos?
La voz era como un canto de sirena que la atraía sin remedio, aunque supiera que abrir de nuevo los ojos era naufragar. Dirigió su rostro hacia la voz y entonces obedeció. Contempló un rostro masculino joven y bello, de facciones suaves y delicadas, largas pestañas, labios carnosos y mirada dulce. Olvidó los dolores y el cansancio y el horror contemplado. Aquellos labios se curvaron pronto en una sonrisa maliciosa.
―No puedes olvidar lo que acabas de ver.
Su mente se llenó en un torbellino de imágenes: madres devorando a sus hijos mientras los amamantaban, hombres cortándose trozos de su propio cuerpo, mujeres arrancándose los ojos, gente despedazándose entre sí. El ruido regresó a sus oídos: lloros, aullidos y gruñidos, ruido de mandíbulas masticando, chasquidos de látigos, sierras cortando… Creyó volverse loca.
―Me convocaste porque querías saber. Pero en tu mundo no se puede saber. Tu mundo hace imposible el conocimiento, no lo soporta. Por eso estás en el mío. Yo puedo enseñarte todo, darte arte, darte ciencia, darte la verdad. La ÚNICA verdad. La pregunta es si la quieres, si estás dispuesta a pagar el precio.
―¿Cuál es el precio?
―¿Qué precio querría cualquier demonio?
―Mi alma.
―Tu alma.
―¿Es el precio que pagaron ellos?
―Ellos… —La sonrisa se agrandó.—. Ellos pensaban que iban a otro lugar. Son unos pobres estúpidos. Paga el precio, obtendrás el conocimiento que buscas y podrás marcharte. Déjame decirte la primera verdad, como regalo: el infierno no es castigo eterno. No castigamos a aquellos que nos adoran y reniegan de un dios dictador y autoritario. Esto es solo una parte de nuestro reino.
―¿Por qué no llevarme a otra para que confiara en vosotros, en ti?
―No… Debes ver lo que luego comprenderás si pagas el precio.
―Vosotros…
―Nosotros abrimos los ojos al hombre y le regalamos el libre albedrío. —El tono se volvió tenso y la cara se deformó en una mueca de furia—. Cortamos los hilos de las marionetas y les dimos vida propia. Jamás pretendimos ser como él… ¿Quién en su sano juicio querría?
―Acepto.
Paimon sonrío, su belleza recuperada de nuevo, y extendió sus brazos hacia ella. Vio sus garras afiladas, una se hundió en su cráneo y otra en su pecho. Notó como apretaba en sus puños su cerebro y su corazón. Y entonces lo vio. Vio la historia del universo, de Lucifer y sus ángeles, la de la humanidad. Y comprendió.
―Siempre… ha sido… él… —logró murmurar.
―Siempre… —susurró la voz dulce como la miel—. Estos son sus dominios, sus castigos, sus condenados. Nosotros somos la resistencia que planta cara y salva almas del tormento eterno, como la tuya ahora. Aunque a algunas, como has podido ver, no llegamos a salvarlas.
***
El sol se ponía cuando los bomberos dieron por sofocado el incendio. Los vecinos decían que allí vivía una mujer sola. Encontraron su cadáver calcinado hecho un ovillo en el sótano.
En vísperas de Halloween (en concreto el 25 de octubre) lancé un nuevo reto en mis redes, #RetoHalloweenBK22. Ya sabéis que los martes tiendo a realizar dinámicas de escritura creativa para mantener a la musa musculada y feliz. La temática quedó recogida bajo el título «Los Reyes del Infierno» y proponía escribir un relato de mínimo 1000 palabras, perteneciente al género de terror, horror, suspense… que estuviera relacionado con el mundo de la demonología cabalística. Me comprometí a recopilar esos relatos en una pequeña antología ilustrada para Wattpad. He decidido que voy a ir compartiendo los relatos en mi web y una vez se publiquen, los iré subiendo juntos a Wattpad bajo el título «Los Reyes del Infierno».
No publico «Magister» primero por ser de mi autoría, sino porque es el primero para el que realicé las ilustraciones y por lo tanto, el primero en estar disponible para ser publicado. Ya tengo en mi disposición un maravilloso relato de la escritora Leire Mauleón que pronto prepararé para publicar en el blog con sus correspondientes ilustraciones. Más adelante lo subiré a Wattpad para el disfrute del mayor número posible de lectores de esa plataforma. Espero con sinceridad que os guste y aunque ya hemos superado esa fecha del calendario en la que nos gusta arrebujarnos con una mantita a leer una buena historia de terror, creo que nunca es mal momento para disfrutar de estos relatos que han nacido precisamente fruto de esas fechas en las que el misterio, la oscuridad y la muerte nos son tan cercanos.
«MAGISTER» (2022)
“La soledad es peligrosa: cuando estamos solos mucho tiempo, poblamos nuestro espíritu de fantasmas.”
Guy de Maupassant
***
Sra. Agnès Robledo Soler
Sant Gervasi 4
Barcelona
30 de octubre de 1901
Querida prima Agnès:
Te escribo desde el mismísimo Pont Saint Michel, en la maravillosa ciudad de Toulouse. Se han caído todas las hojas de los árboles y las calles huelen a violetas y a tierra mojada. A veces daría lo que fuera por enseñarte las rosadas calles de ladrillo, sus fachadas recorridas por la hiedra y el precioso palacio de Assézat. Eric me ha instado en varias ocasiones a que te invite, ¿te apetecería venir unas semanas? Bruno está ya hecho un hombre y te da las gracias por la medallita de la Virgen de Montserrat que nos enviaste por su cumpleaños. Es un precioso francés de pelo rizado y mirada risueña.
Con respecto a las jornadas benéficas de Can Tusquets… ¡qué no daría por estar allí! El trabajo de Eric nos impide desplazarnos la gran mayoría del año. Me encantaría poder ver con mis propios ojos la labor que haces a diario. Es sin duda, encomiable. De hecho, lo he leído varias veces en el Diario Catalán que nos llega por correspondencia. Tus padres estarían muy orgullosos Agnès y estoy segura de que esos niños son ahora como una familia para ti.
Respondiendo a tu última pregunta, todos estamos bien de salud gracias a Dios. Espero que el Señor te guarde a ti también para que puedas seguir cuidando de los que más te necesitan. Muchos recuerdos, prima. Te extrañamos.
Firmado
Catalina Tapia Ferrer
***
—Elisa, tráigame por favor el vestido de mañana y una taza de café —indicó la señora tras levantar la mirada de la misiva.
Su interlocutora, que en aquel momento adecentaba las sábanas limpias, asintió con un rápido gesto y se marchó con diligencia. La puerta se cerró tras de ella y un silencio sepulcral se apoderó de la habitación. Las figuras de porcelana que padre le regaló cuando era una niña se disponían en un orden escrupuloso sobre las repisas de su dormitorio. Los elefantes, las tiernas pastoras y los gatitos en cestas no habían acumulado ni una mota de polvo. La distribución de su dormitorio no había cambiado ni un palmo de la que tenía cuando sus padres aún estaban con vida. De su pérdida ya habían pasado más de cuarenta años y aquella habitación aún continuaba como detenida en el tiempo.
Las estaciones se habían sucedido, los parientes cercanos fueron falleciendo con el inexorable paso del tiempo y sus amigas más fieles fueron contrayendo nupcias y creando su propia familia. Sobre su escritorio siempre imperturbables los libros de cuentas heredados de su padre, dietarios con interminables citas y alguna que otra novela con la que entretener las largas horas en la casa familiar de los Robledo-Soler.
―Señora Agnès, aquí tiene su café. Enseguida le traigo el vestido para que se lo pruebe. ―Elisa colocó la bandeja sobre la mesita de té y se apresuró de nuevo a abandonar la habitación.
―¿Por qué no llamas a la maldita puerta antes de entrar Elisa? No cuesta nada, y podría haber estado indispuesta.―El tono difirió mucho del que usó para formular su petición con anterioridad. Era como si aquel tono lacerante y glacial perteneciese a otra persona.
―Lo siento, señora. ―Tras excusarse en el umbral de la puerta agachó la cabeza y cerró tras de sí.
Agnès posó las manos sobre su vetusto escritorio de caoba y estiró los dedos. La enfermedad de su madre ya era patente en ella. Jamás pudo presenciar la senectud de Rosario Soler, pero los deformados huesos de los dedos ya asomaban crueles y sinuosos cuando le dio la mano por última vez. Era un día soleado de verano, las chicharras entonaban su cántico vespertino y su padre había cargado las maletas en el coche. “Tan solo será una semana y estarás al cuidado de tu tía Julia, vendrá tu prima Catalina con ella y podréis ir a la playa.” aseguró su madre antes de darle un último beso.
Dos golpes en la puerta anunciaron esta vez la llegada de la sirvienta, separándola de sus dolorosas memorias.
―Está recién planchado, señora ―aseguró Elisa dejándolo con primoroso cuidado sobre la cama ―. Seguro que le está como un guante.
―Gracias, Elisa.
Agnès se desvistió en el momento en el que Elisa cerró la puerta. Dejó la ropa en el perchero y descubrió su cuerpo desnudo ante el espejo de pie. Su cuerpo, aunque aún esbelto y magro, había perdido la tersura y consistencia de la juventud. Sus pechos, otrora turgentes y firmes, ahora sufrían el efecto de la gravedad y sus caderas y glúteos parecían estar cubiertos por una capa de grasa globular. Sin haber dado a luz a hijo ninguno, el rastro de la senectud ya comenzaba a hacerse evidente. El tacto de la seda le resultó agradable, y el delicado vestido color vino era de exquisito gusto. Se colocó frente al tocador y retirando su cabello dorado añadió un poco de color a su mortecino tono, un poco de carmín a sus labios y roció de perfume su cuello. Aún había belleza en ella, se decía para sí misma mientras se contemplaba en el reflejo del tocador. Aún tenía tiempo…
***
Can Tusquets nunca fue un emplazamiento de la burguesía catalana, pero el trabajo realizado por Agnès y las religiosas de la orden de San José había causado sensación entre los invitados. La masía había sido decorada con multitud de flores blancas que perfumaban los jardines y patios, las botellas de buen vino de Montsant se servían sin remilgos y una banda local amenizaba la velada. Los niños, engalanados con su vestido de los domingos, contemplaban boquiabiertos a los acaudalados visitantes, los cuales les devolvían miradas de lástima y gestos de velada condescendencia.
Agnès, que colocaba una corona de flores en la entrada al salón principal, fue abordada por un grupo de empresarios de la ciudad condal.
―¡Agnès! ¡Pero qué alegría verte de nuevo! ―exclamó una voz femenina de timbre agudo y algo rimbombante.
Levantó la mirada de los adornos florales y con cuidado bajó de la silla para encontrarse con su interlocutora. Se trataba de Sandra Siller, una antigua compañera de la escuela y amiga de la infancia de Agnés. Se había casado con el dueño de Can Batlló, la competencia de su padre en la industria algodonera.
―¿Qué tal, Sandra? Te veo estupenda.
Las mujeres se abrazaron ante la mirada atenta del grupo de burgueses y de los niños repeinados.
―La verdad es que yo también a ti, querida. Es increíble el trabajo que has hecho con esta… casa de beneficencia ―sentenció la elegante mujer. Agnès sonrió sacando pecho e irguiendo ligeramente la cabeza ―. Por otro lado, no me extraña nada. Debe sobrarte el tiempo sin críos que atender ni marido a quien torear ―añadió entre risas.
Agnès se tensó, tomó una copa de Montsant de la bandeja que sostenía uno de los mozos que había contratado para la ocasión y tragó su contenido cerrando los ojos.
―Por favor, Sandra ―replicó el marido―. ¿Es que acaso no ves la gran familia que conforma Can Tusquets? ―Alzó su copa al aire, mostrándola a todos los pequeños y hermanas que contemplaban la escena―. Estoy seguro de que Agnés es como una madre para todos estos niños y niñas.
Se produjo un brindis improvisado en honor a la organizadora, un fuerte aplauso dio paso a un estrecho silencio en el que la banda preparaba sus partituras para comenzar una alegre tonadilla.
―¡Esa mujer no es mi madre! ―gruño un infante de no más de nueve años. Enseguida fue interceptado por una mujer de hábito religioso―. ¡Solo nos trae pan dur…! ―Sus palabras enseguida fueron interrumpidas por la mano implacable de la hermana, que con rostro sonriente lo retiró del patio principal.
―Niños… Si no fuera por la señora Robledo este lugar estaría perdido ―declaró un hombre de ropa oscura y alzacuellos―. Sus donaciones son imprescindibles para mantenernos a flote. Es más, conocedor del evento que la señora Robledo estaba organizando y en agradecimiento por su trabajo, la diócesis ha logrado contactar con un artista invitado. Se trata de un pintor argelino bastante popular, el total de la venta de sus obras será destinado a mejorar este orfanato y la calidad de vida de estos pequeños.
El sacerdote dirigió a los invitados al gran salón de la masía, su anuncio fue seguido de aún más aplausos y comentarios aduladores. Agnès clavó su mirada en la de Sandra, su sonrisa se le antojó similar a las fauces ensanchadas de una serpiente a punto de devorar a su presa. Terminada su segunda copa de vino, tomó una tercera de otra bandeja servida con celeridad. Agarrándose al brazo del párroco, irrumpió en el gran salón el cual también había sido engalanado para la ocasión.
A pesar de que ella siempre se había considerado una mujer de mundo, la contemplación de lo que había expuesto en el salón de Can Tusquets le dio un vuelco al corazón. Aquellos colores, formas exquisitas y composiciones exóticas tomaron por sorpresa a la filántropa.
―Damas y caballeros, ¡la obra del prestigioso Amir Belaid! ―presentó con entusiasmo el religioso.
Se trataba de un joven que debería encontrarse en sus treinta, su semblante severo se encontraba en contraposición a sus cálidos y grandes ojos negros. Una brillante y ondulada cabellera oscura le caía sobre los hombros de un modo extravagante para los formalismos del lugar. De nariz romana y piel atezada, sus labios eran carnosos y quedaban enmarcados por un medido y cuidado vello facial.
No tardaron en aparecer admiradores del arte del argelino. Tras estrechar una fila de fervientes manos y apalabrar cuadros que ni siquiera se mostraban en aquel momento, Agnès se detuvo interesada en un ejemplar en marco dorado. Se trataba de un enigmático lienzo, de texturas delicadas pero de tonos oscuros imbuidos de ocre.
―Éste es uno de mis favoritos ―le indicó a la principal benefactora de Can Tusquets.
Agnés contempló la escena. No se trataba de una composición bucólica, tampoco de ninguna cotidianidad o un paisaje como el resto de presentes habían adquirido. Se había interesado por una particular escena de un gato blanco de anormal tamaño y mirada dotada de una humanidad inquietante. Sobre la cabeza del animal reposaba una corona de oro bruñido. Bajo el animal rezaban las palabras en latín “Magister”. Agnès no cesaba en su contemplación, el irrealismo y al mismo tiempo los tonos casi habían conseguido hacerla desconectar del evento benéfico, del resto de las personas, de Sandra… Era como si ese “Magister”, una especie de animal inteligente, hubiera establecido una conexión con ella, profunda e insondable.
―Es extraño pero… ¿podría ser que haya visto este cuadro antes? ―inquirió Agnès.
―Como puede ver señora, la pintura es fresca ―declaró acercándose a su interlocutora―. El aroma de las mezclas…¿puede olerlo? ―El artista se acercó aún más y posó una de sus manos sobre el hombro de la interesada―. Hace tan solo un par de días que conseguí terminarlo. Mire estos tonos dorados, la mirada del ser… ―El pintor deslizaba sus dedos meticuloso a escasos centímetros de los trazos, describiendo otros gestos imaginarios con sus alargados y gráciles dedos.―. ¡Oh! Disculpe, señora. De seguro la estoy importunando con mis divagaciones.
―No se preocupe… ―contestó Agnès como saliendo de un intenso trance producto del embriagador acento de su interlocutor―. Quisiera adquirirlo.
Los ojos del pintor eran como dos negros vacíos que parecieron abrirse aún más con la buena disposición de la acaudalada mujer. Agnés, como obedeciendo a una entidad superior, presa del magnetismo exótico del pintor, sonrió abriendo su billetera.
***
Catalina Tapia Ferrer
Grand Ramier, 21
St. Michel, Toulouse
20 de diciembre de 1901
Querida Catalina:
Disculpa que la frecuencia de mis misivas se haya visto drásticamente reducida los últimos meses, la verdad es que no me he percatado hasta el día de hoy. Vivo como en una nube… Catalina, ¡soy tan feliz! Mi dicha acude tarde pero jamás pensé que pudiera encontrar a una persona así. Siempre pensé que moriría sola en la casa de mis padres rodeada de recuerdos vacíos y parientes de los que ya ni se acuerdan de mí. Estoy prometida. A mi edad, peinando canas y sin haber conocido hombre ni enviudado nunca.
Su nombre es Amir, y se trata de un pintor bastante popular ahora en Barcelona. Jamás he conocido mano terrena capaz de captar la vida y el movimiento como él lo hace. Por si su talento fuera poco, es un hombre encantador. Me trata con respeto, es cuidadoso y atento. Sé que no tiene grandes posesiones, de hecho, más allá de su talento es un hombre muy humilde sin herencia ni dividendos. Lo sé, piensas que está conmigo por mi dinero, ¿verdad?
¿Sabes? Al principio me ponía un poco la piel de gallina pero termina mis frases antes de que siquiera pueda pensarlas y conoce mis aficiones y gustos a la perfección. Es, como si ya nos conociéramos de otra vida, ¡qué locura! Estarás pensando que mi juicio se está nublando a causa del amor. En ese caso, bendito sea, querida prima. Ahora entiendo qué fue lo que te hizo alejarte de mí y coger ese tren a Francia.
Te mandaré pronto las invitaciones y espero poder presentarte a mi talentoso futuro marido.
Firmado
Agnès Robledo Soler
***
Tan solo semanas tras el enlace, Amir se trasladó al caserón familiar de Robledo. Agnés le había acomodado a su adorado marido la gran buhardilla a modo de estudio de pintura. Todo lujo de lienzos vacíos esperando ser marcados con su talento. Materiales, diversas pinturas, espátulas y herramientas de primera calidad se disponían con excelente pulcritud. La ilusión de Agnès se veía potenciada por la visita de su querida prima Catalina, que aunque no pudo acudir al enlace, ese mismo día acudía con su marido para dar a la pareja la enhorabuena.
―Señora, ya he metido el asado al horno tal y como me indicó ―anunció Elisa irrumpiendo en el dormitorio marital.
―Gracias, Elisa. No olvides de tomar un poco para tu familia ―respondió Agnès con una sonrisa.
Desde las nupcias, la señora de la casa había cambiado su humor por completo. A veces Elisa la descubría tarareando una canción o preparando la ropa de su marido con el mayor de los esmeros. La sirvienta se alegraba de aquel cambio, después de años casi había olvidado cómo era verla feliz.
―¿Sabe si quiere el señor que adecente la sala de pintura? Es la única sala que aún no he limpiado para las visitas. Quizás quiera usted enseñar los cuadros del artista de la casa…
―Amir no desea ser molestado. Procura no entrar en esa habitación Elisa ―concluyó la señora. Por un momento, el dulcificado gesto de Agnès se transformó en la sombra de un temor que abrió sus ojos algo desencajados y perdió su mirada en el horizonte.
―¿Se encuentra bien, señora?
―No podría estar mejor, querida ―contestó Agnès sonriente, con un gesto perdido aún en el semblante.
Elisa anunció la visita y para entonces la feliz pareja se encontraba sentada en uno de los divanes del salón principal. Parecían estar posando para uno de los cuadros del artista, sonrientes, con las manos entrelazadas y murmurando el uno en los oídos del otro. Cualquier comentario del argelino desencadenaba en Agnès una deslumbrante sonrisa. Ella le miraba embelesada, como si fuera el cuadro que en su día procuró el emparejamiento.
―¡Querida prima! ¡Estás flamante! Casi pareces haber rejuvenecido…
Aquellas fueron las primeras palabras que pronunció Catalina al reencontrarse con su prima tras años de separación. Su marido, Eric, estrechó cortésmente la mano del argelino y su mirada fue enseguida a encontrarse con el cuadro que presidía la gran sala. El gato coronado de profunda mirada vigilaba la estancia.
―Ciertamente es sorprendente, señor. Tiene usted un talento increíble… Ese gato parece estar matándome con la mirada. ―aseveró Eric.
El artista hizo una inclinación de cabeza en gesto agradecido y tomó las manos de su esposa entre las suyas.
―Tengo la fortuna de contar con la más talentosa de todas las musas.
―Ya será menos, querido ―replicó la reciente esposa con rubor en las mejillas.
Las parejas se sentaron en el ornamentado salón, Elisa sirvió unos entremeses y la conversación fluyó entre carcajadas y viejas anécdotas de las dos mujeres.
―Entonces Catalina se empeñó en que cogiera los guantes de madre a pesar de que me había reiterado que era lo u…―Agnès cesó en el relato, deteniéndose en pie en el centro del salón con los ojos perdidos, ensimismados en el cuadro oscuro y ocre.
―A pesar de que me había reiterado…―recondujo Enric.
―Te has pasado con el vino, prima ―aseveró Catalina en un tono cómico.
Sin embargo, el comentario jocoso no devolvió a Agnès de su ensoñación. Sin pestañear, volvió a sentarse asiéndose de la mano de su marido.
―Tengo… tengo algo que deciros ―acertó a comunicar la obnubilada llevándose la mano al vientre. Sus labios dibujaron una sonrisa desencajada. El gesto ido de Agnés, era una nota disonante en el ambiente que hizo que Catalina y Eric se tomaran de las manos por instinto―. Amir y yo…―Las llamas de la chimenea crepitaron con fuerza―. Amir y yo estamos esperando un bebé.
El silencio sepultó la estancia. Catalina miró a su marido buscando una respuesta que no podía darle. La mera idea de que Agnès estuviera embarazada era de una probabilidad harto escasa y de unas consecuencias dramáticas. Agnès era demasiado mayor para estar en estado. Amir contemplaba a su esposa con una sonrisa radiante, le acariciaba el vientre y ambos se mecían al son de una díscola canción que tan solo ellos podían escuchar.
***
Sra. Agnès Robledo Soler
Sant Gervasi 4
Barcelona
23 de marzo de 1902
Querida Agnès:
Me alegré mucho de verte en mi última visita, pero he de reconocer que no volver a tener noticias tuyas… me ha dejado algo intranquila. No soy quien para cuestionar tu felicidad pero te encontré algo extraña. Es cierto que llevamos tiempo sin vernos pero, quiero que sepas que puedes confiar en mí para contarme lo que necesites y si puedo ayudarte con algo que esté en mi mano no dudes que lo haré.
¿Qué tal estás de salud? Espero que la espera esté siendo dulce y que pronto tengamos a un nuevo miembro de la familia.
Firmado
Catalina Tapia Ferrer
***
Sra. Agnès Robledo Soler
Sant Gervasi 4
Barcelona
17 de junio de 1902
Querida prima:
¿Estás a disgusto conmigo? ¿Es por haberte dicho que te notaba diferente? Por favor, ruego que no me malinterpretes. Tan solo tengo miedo de que algo malo te ocurra, no sé explicarte por qué pero tengo una extraña sensación desde que visité tu casa. Necesito saber que estás bien.
Catalina Tapia Ferrer
***
El viento mecía las ramas de los árboles a su capricho. La luz de los rayos iluminaba las grandes estancias de la residencia Robledo y las hojas secas penetraban en los abiertos ventanales de las dependencias de Agnès. Un aullido descompuesto despertó a Elisa de su sueño. Hacía ya unas semanas que se escuchaban ruidos extraños provenientes del estudio del señor Amir, sabía que era tan solo un lugar en el que dedicarse a su arte, pero lo cierto es que el estudio ponía el vello de punta a la sirvienta. Tomando un candil e incapaz de volver a conciliar el sueño, decidió descubrir el origen de aquel quejido. La señora podría encontrarse mal, su salud se había visto muy mermada en los últimos días a causa de su estado. Haciendo acopio de valor, subió las escaleras hacia la buhardilla, dejando las zapatillas para no hacer ruido. A pesar de que el señor resultaba siempre encantador, había algo en él que la hacía sentirse intranquila.
El crujir de la madera, el poderoso viento y los truenos aumentaban la velocidad a la que bombeaba su corazón. Le pareció escuchar susurros en el aire pero se trataba de una lengua extraña, incomprensible. Aquello le heló la sangre. ¿Había alguien más en la casa? Sentía una presencia desconocida, poderosa y estremecedora. Estaba cerca. Resistiéndose a detenerse y casi percibiendo violar algún tipo de extraña propiedad, Elisa se asomó al descansillo de la buhardilla. La puerta estaba abierta de par en par y el viento penetraba en la estancia llevándose esbozos del artista y meciéndolos sin piedad a lo ancho de las dependencias de la habitación. El estudio estaba iluminado por multitud de velas, era la primera vez que Elisa vislumbraba el interior de aquel lugar. Un crujido la hizo retroceder, se trataba de una de las hojas de Amir que mecida por el viento se detuvo justo en el suelo frente a ella.
Se trataba de una pintura escalofriante, no había rastro de los dorados tonos que marcaban el estilo del argelino. Anárquicos trazos en negro representaban a un hombre con alas de ángel pero con un rostro malévolo, con una risa execrable y una mirada cruel. Bajo el boceto podía leerse la palabra “Rey Bael”. Elisa avanzó silenciosa, el miedo casi la paralizaba, sin embargo, una mezcla de curiosidad y desasosiego le impidieron marcharse de allí sin conocer la naturaleza del trabajo de Amir. Quizás su señora debería enterarse a lo que se dedicaba su marido. Después de todo, quizás no era oro todo lo que parecía relucir. Un paso más y tendría una visión completa del estudio del señor. Un rayo fugaz iluminó la oscura estancia, las mortecinas llamas estaban casi extintas.
Amir se encontraba arrodillado frente a una especie de altar velado con una corona de oro. No solo había lienzos y papeles pintados decorando la estancia, sino que en las paredes había escrituras en un idioma inteligible y el croado de sapos la sobresaltaron. Había demasiados rodeando al señor. Era como si se estuvieran alimentando de él, succionaban lascivamente sus dedos y su piel desnuda a la luz de la tormenta. Un estruendoso trueno le hizo dar un respingo, Amir se volvió. Su mirada negra cual abismo parecía la de una criatura monstruosa, no había nada humano ni natural en él, tan solo la fría y baldía oscuridad. De nuevo un grito desencajado. Era Agnès.
Elisa corrió escalera abajo temerosa de que Amir tomase represalias a su falta de discreción. Su señor se había vuelto completamente loco, debía informar a Agnès. Abrió la puerta sin obtener primero el permiso y se sorprendió al ver tendida sobre la cama a su señora con un rictus de dolor insufrible.
―¡Ya viene, Elisa! ¡Es el bebé! ¡Ya viene!
Con velocidad tomó una palangana de agua caliente, unas toallas y una tijera afilada. Dispuso todos los materiales y le dio la mano a Agnès. No era la primera vez que atendía un parto. Ella misma atendió el de su señora cuando tan solo era un bebé. Traería al mundo a otro Robledo en plena salud y rojo de llanto.
―¡Empuje, señora! ¡Empuje! ¡Ya se ve la cabeza!
Los gritos desencajados de Agnès no despertaron la curiosidad de su turbado marido. La mujer luchó, sudó, lloró y mordiéndose los labios de dolor vio nacer a la criatura ante el gesto de incredulidad de Elisa. Las sábanas teñidas de rojo dieron cobijo a la criatura. Elisa, acunándolo con dulzura y tras limpiarlo con meticulosidad, lo dejó sobre el pecho de su madre.
Agnès, agotada tras la labor del parto, tomó a su hijo.
―Es una hembra, señora.
Agnès se incorporó, inspiró profundamente y colocó a su pequeña frente a ella. Por un instante, el gesto de agotamiento desapareció. Sus ojos se abrieron de nuevo desorientados, apretó con fuerza a la niña. El pulso de las manos le temblaba.
―¡Es una hija del demonio! ¡No es una niña! ¡Es una araña!―Agnès comenzó a gritar maldiciones, escupió saliva de la boca mientras sujetaba el cuerpo de la criatura que había roto a llorar desconsoladamente―. ¡Esto no es mi hija!
―Tranquilícese señora, ha sido difícil ahora tiene que relajarse.
No dio tiempo a que Elisa tomara al bebé entre sus manos cuando Agnès se levantó de la cama como movida por una energía desconocida. Tomo a la pequeña de las piernas. Un grito histérico resonó en la habitación. Con fuerza y ante la conmocionada mirada de la sirvienta, Agnès golpeó con todas sus fuerzas al bebé contra la pared, como si de un almohadón se tratase. Un crujido sordo silenció el llanto, pero no frenó la mano de Agnés, que arremetió sin piedad contra el cuerpo de su recién nacida repetidas veces, hasta que la sangre, las vísceras y todo lo que conformaba a la pequeña, se esparció en el papel pintado de la habitación.
―¡Una araña! ¡Es un demonio! ―exclamó entre llantos dementes contemplando el amasijo de carne exangüe que había dejado caer al suelo.
***
Era una tarde del mes de octubre, vísperas de todos los santos, cuando Elisa reunió el aplomo suficiente para ir a visitar la tumba de su señora. Había pasado casi un año desde que la desgracia recayó sobre aquella familia y aún le costaba procesar las escenas que cada día rezaba al Señor que borrase de su memoria. Aferrada al rosario y dando pequeños pasos se aproximó al nicho sepultado de hojarasca seca y húmedo a causa de las lluvias.
―Señora, le he traído flores blancas. Sé que le gustaban.
Junto a la lápida de la difunta, se encontraban las de los padres. Parecía que tan solo habían pasado un par de años desde que sujetando la manita de Agnès venía a traer las mismas flores blancas a su mamá el día de su cumpleaños. Elisa no tuvo hijos, lo más parecido a una se la había arrebatado Dios en un manicomio hace tan solo unos meses. Agnès se quitó la vida entre febriles testimonios sobre una criatura que se lo había quitado todo. Decía que se habían apoderado de su cuerpo y de su mente y que lo único que podía hacer era terminar con su vida de una vez por todas. Hablaba de que su marido se comunicaba con un demonio a través de sus cuadros, un demonio que según ella, se llamaba Bael. El psiquiatra certificó la muerte como un suicidio a causa de una crisis de histeria.
El crujir de las hojas despertó a Elisa de sus profundas cavilaciones, de tan dolorosas memorias. Una fría brisa erizó la piel de su cuello. Volvió la vista a su retaguardia y distinguió la figura de un hombre dibujada entre las lápidas y estatuas del camposanto. Su cabello oscuro caía en una melena brillante sobre un elegante traje color crema. El viudo de Robledo y poseedor de todas sus propiedades sonrió con descaro a la anciana, como jactándose de la más horrible y lucrativa de todas sus obras.
Después de presenciar un incidente extraño y traumático que involucra a un paciente, la Dra. Rose Cotter (Sosie Bacon) comienza a experimentar sucesos aterradores que no puede explicar. A medida que un terror abrumador comienza a apoderarse de su vida, Rose debe enfrentar su inquietante pasado para poder sobrevivir y escapar de su nueva y horrible realidad.
Reseña
Consideraciones previas
Me pareció buena idea traeros una proposición de terror para las festividades en las que nos encontramos esta semana. Así, si este puente no sabéis con qué peli atormentar a vuestro amigo, pareja, prima, vecino… lo tienes fácil, ¡lléval@ al cine! Espero que os lo paséis muy bien (risa infame). Las dos ofertas del género que había en el momento en el que fui al cine eran “Smile” y “Halloween Ends”. Me decanté por la primera ya que la saga de “Halloween” son trece películas y he de reconocer que no, que no estoy al día y no soy persona de ver sagas empezadas, manías.
Sobre el director, Parker Finn, he de decir que no lo conocía de nada. De su autoría solo tiene dos cortos «Laura Hasn’t Sleept» (2020) de 11 minutos de duración y «The Hidebehind» (2018) de 10 minutos. Es por lo tanto su primer largometraje. Me esperaba cualquier cosa y si se trata de cine de terror comercial aún más.
Historia
La doctora Rose Cotter trabaja en un centro médico psiquiátrico de ayuda a personas con crisis de enfermedades mentales. Durante una de sus sesiones, presencia un dantesco espectáculo por parte de una de sus pacientes. Desde entonces, su vida se ve terriblemente afectada por un fenómeno extraño que se lleva repitiendo desde hace años y que ha acabado con la vida de los que lo han sufrido alguna vez.
Como he indicado al principio, la película no ambiciona inventar la pólvora. Con esto quiero decir que tratándose de un film hecho para la festividad de Halloween, uno no se puede esperar una trama compleja y personajes extremadamente profundos cómo podemos encontrar quizás en películas más del corte de Ari Aster.
La historia me recuerda positivamente a «It follows» pues presenta una situación que se repite y que acaba por llevar al protagonista a la locura. Me ha parecido ver también claras influencias de películas como «The Ring», hoy día un clásico del cine de terror.
Se trata de un argumento interesante, bien explicado, con sus limitaciones y su giro de tuerca al final que a pesar de sus reducidas pretensiones logra construir una trama sólida, no provocada, con un final convincente. Es una película que si bien puede parecer anclada en la sustos repentinos y momentos de tensión baratos, con estilo y un escaso presupuesto logra darle un toque muy elegante con un sello de calidad decente.
No se complica con traerte un ser ancestral, tampoco habla de casas encantadas ni se empeña en justificar el fenómeno paranormal que tiene lugar. Yo creo que eso es lo que más me gusta, la película pone al espectador en el lugar de la protagonista. Si te pasara esto… ¿qué harías? Sin justificar por qué, ya que si el desarrollo es interesante, como está película nos demuestra, entrar en típicas justificaciones de maldiciones y ritos olvidados no merece la pena.
Personajes
No es su punto fuerte pero tampoco está mal. Me ha gustado mucho la relación entre los personajes principales (su pareja y su expareja), la experiencia vital de la protagonista y su pasado y cómo éste influye en su presente. Sobre todo me ha llamado la atención la relación de la doctora con su madre y con su hermana. Cómo dos maneras diferentes de actuar (la de la protagonista y la de su hermana), pueden hacer frente al mismo problema y desembocar en consecuencias distintas para las dos. Ambas llevan una vida muy diferente y tienen prioridades totalmente opuestas.
Atmósfera/Ambientación
Este es el punto fuerte por varias razones. Razón número uno, la banda sonora. Se adapta a la perfección a cada momento de tensión que nos propone la cinta. A cargo de Cristóbal Tapia de Verr (Utopía, The White Lotus, Black Mirror…). Se trata de un trabajo formidable basado en sonidos cotidianos que crispan los nervios del más templado.
Otra razón para añadir a la lista sería la fotografía. La iluminación es genial, la película te propone escenas construidas con calidad, duras, estudiadas, que generan emociones en el espectador. Los planos invertidos, los primeros planos de los rostros de los protagonistas con gestos agónicos o anormalmente frívolos provocan intranquilidad, inspiran al desasosiego e interiorizan más con el destino de la protagonista para que se logre empatía en el espectador.
Sin entrar en detalles porque arruino la película, diré que me parecen momentos culmen de la película: la entrevista con la paciente, la escena del regalo al sobrino, la escena de la casa en llamas y la visión del “ser”. De hecho he de mencionar también que los efectos especiales no resultan cutres en ningún momento quedando muy resultones, creíbles y cumpliendo con su función.
Conclusión
Merece mucho la pena. Me parece una película elegante dentro de sus posibilidades. Ha sabido hacer gala de un gusto inesperado y que hará pasar un buen rato a todo aquel que disfrute de este tipo de cine, sobre todo en una época tan señalada como es Halloween. Si por el contrario eres de esos que no celebran esto de Halloween, bueno… ¡es una excusa más para disfrutar del séptimo arte!
Género: Drama, Thriller, Basada en hechos reales, Drama carcelario, años 70.
Director: Alberto Rodríguez.
Nacionalidad: Española.
Sinopsis
Cárcel Modelo. Barcelona, 1977. Manuel (Miguel Herrán), un joven contable, encarcelado y pendiente de juicio por cometer un desfalco, se enfrenta a una posible pena de entre 10 y 20 años, un castigo desproporcionado para la cuantía de su delito. Pronto, junto a su compañero de celda, Pino (Javier Gutiérrez), se une a un grupo de presos comunes que se está organizando para exigir una amnistía. Se inicia una guerra por la libertad que hará tambalearse al sistema penitenciario español. Si las cosas están cambiando fuera, dentro también tendrán que hacerlo.
Reseña
Consideraciones previas
Compré mi entrada a sabiendas de lo que me estaba haciendo. Después de ver «La isla mínima» (2014) con Javier Gutiérrez también como buque insignia del reparto me dejó prendada. La sordidez, la expresividad y el dramatismo que el director había conseguido llevando las marismas de Huelva a la gran pantalla no tuvo precio para mí.
Así que, mis expectativas eran altas con respecto a la película. Por el director, por el reparto y la temática, ya que las películas ambientadas en cárceles por regla general siempre han acabado por gustarme (no sé por qué).
Historia
A escasos meses de la muerte del dictador, nuestro protagonista, Manuel, es encarcelado en la Modelo de Barcelona (actualmente una cárcel abandonada) por un crimen de pequeñas magnitudes. A espera de juicio, y viviendo unas condiciones lamentables, comenzará una odisea por la lucha de los derechos de los presos en las cárceles españolas de la época posfranquista.
Un muy buen guion cargado de reivindicación, de claroscuros, de esperanza e incluso con sitio para el humor. Al estar basada en hechos reales se trata de un argumento sólido, interesante y enriquecedor. Es una de esas películas que son cápsulas del tiempo como «Matar a un ruiseñor». Son filmes muy realistas, crudos, que nos ponen delante dilemas morales importantes ocurridos en la vida real, en este caso en España y aunque trate de otra época viene a poner sobre la mesa dilemas que no nos planteamos a diario (y que sin embargo es la realidad de muchísimas personas en el mundo) como es la vida en la cárcel y las implicaciones que tiene la existencia de las condenas en nuestra sociedad.
Personajes
La película hace un retrato quinqui magistral de los capos que uno podría encontrarse en una cárcel de los 70 en la España posfranquista.
Un grande Miguel Herranz hace de Manuel, el protagonista de la historia. Su personaje hace una transformación brutal desde su entrada en la Modelo. Pasa por todas las etapas del duelo hasta implicarse en el sindicato de presos Copel en la lucha contra la amnistía (liberación de los presos encarcelados bajo régimen franquista) pasa de la entrega absoluta y esperanzar a su compañero de celda Pino (el gran Javier Gutiérrez) hasta perder por completo las ganas de continuar cuando cambia la jefatura de prisiones y no conceden la amnistía. Me ha gustado mucho la hermana de la novia, Lucía (Catalina Sopelana). La chica se enamora de Manuel al entrar en la cárcel y van teniendo una historia de amor velada en la que ella le muestra cosas del exterior de manera que es así cómo el va experimentando cómo va cambiando el mundo «de fuera».
Destaco también a Pino (Javier Gutiérrez) un interno con casi una perpetua. Después de muchos traslados entre cárceles nacionales tiene un carácter peculiar, asocial, controlador. Ha perdido toda esperanza y al principio trata a su compañero de celda con condescendencia. Me gustó mucho el detalle de que sus más preciosas posesiones fueran novelas de ciencia ficción.
También hay grandes secundarios. La historia del Negro es conmovedora, Marbella interpretado por un sublime Fernando Tejero (la estética es tan quinqui de los setenta… me encanta), de ente los funcionarios tenemos también a Alfonso Lara que aporta ese tono sarcástico y al mismo tiempo algo entrañable (los comentarios que hace sobre la democracia son muy buenos) y por último pero no menos importante el sibilino y mortal Rubí. Un ángel malvado de Caravaggio.
Atmósfera/Ambientación
La abandonada Modelo luce espectacular. Formidable recreación de la época y el lugar atestiguado por el reportaje de fotografía original que aportan en los créditos (sí, me quedé a verlos) .
No evaden ninguna especificación de las crudas y miserables condiciones de las prisiones durante aquellos años. De hecho, fuentes muy fiables relacionadas con las ciencias penitenciarias me afirmaron después del visionado de esta película que cuando van a ver a Manuel durante el aislamiento, la posición de brazos en cruz actualmente sigue siendo protocolaria. Por lo que conozco que la documentación ha sido excelente.
La claustrofobia y la opresión son invocadas en los momentos oportunos. Yo especialmente lo he notado en la escena de los muelles de la cama. Pura demostración de la más cruda desesperación. En contraposición hay momentos de humor ingeniosos, inocentes, que logran sacarte una sonrisa y que personifican a los alienados presos largo tiempo abusados, pero deseosos de recuperar humanidad perdida.
La película es un retrato sociopolítico mordaz sobre la situación de los presos de la cárceles franquistas en el momento en el que se acabó el régimen que les había metido en la cárcel. A muchos de ellos, por motivos injustos. Hay momentos de tensión y de horror (el momento Rubí hiela la sangre) solo posibles gracias a la inmersión que logra.
Conclusión
La «Cadena Perpetua» a la española y no es por desmerecerla, al revés. Creo que por fin tenemos una contextualización de un drama carcelario made in Spain con una calidad excelente e imbuida de nuestra cultura y nuestra historia ( a veces dolorosa de recordar pero de la que hay que sentirse orgulloso pues fueron los primeros pasos hacia un nuevo país con unos nuevos valores). Me ha gustado muchísimo y es que Alberto Rodríguez lo vuelve a hacer, un verdadero películón que vas a disfrutar si te gusta el cine de reflexión, social, histórico y de reivindicación. O si simplemente quieres viajar en el tiempo.
El pasado martes 11 de octubre compartí una publi muy especial en rrss en mi semanal #MartesderetoBK titulada #Retoboomerang. Mi deseo era lanzar un cabo al vacío con una corta frase sin compromiso, en este caso se trataba de «Su ropa aún descansaba sobre los pies de la cama» con el objetivo de construir un relato. Los que me seguís en redes (si hay algún insensato por aquí) sabréis que los martes siempre apelo a la creatividad, a nuestra creatividad, con un breve ejercicio para escribir mediante una imagen, una frase, un reto, un disco… La razón por la que lo hago es simple, después de dos años de bloqueo del escritor, por desgracia, conozco lo difícil que es a veces poder continuar con una historia o incluso comenzar a escribir una nueva. Por ello, las dinámicas de escritura creativa, los retos, estas pequeñas cositas que hago los martes me parecen muy importantes en la rutina de un escritor, ya que mantiene la maquinaria lubricada y a punto para seguir construyendo historias.
Esta semana el #Retoboomerang consistía en que yo comenzaba un pequeño relato con ese cabo al vacío, esa pequeña frase con la esperanza de que alguien lo cogiera. Y cuál ha sido mi sorpresa, ¡alguien tomó el cabo de un modo magistral! Fue gracias a Instagram y con unos breves comentarios hilamos una pequeña historia que me hace mucha ilusión compartir en este mi pequeño espacio. Tras reflexionar, he decidido titularlo Némesis, espero que mi coautor David C. Alonso, esté conforme con este título y que vosotros disfrutéis de su lectura. Gracias a David por compartir este momento conmigo.
Némesis
Su ropa aún descansaba sobre los pies de la cama. Fue después de otra jornada interminable de trabajo cuando Sarah recibió la llamada de emergencia desde el Puesto de Mando. Eran ellos otra vez.
—¡A vuestros puestos! —exclamó por radio mientras se apresuraba tanto cómo podía a través de las galerías de la Némesis hacia su destino.
—¡Capitán!
Una escuadra de organismos mastodónticos atravesaba la densa oscuridad espacial. Se trataba, al menos a primera vista, de organismos vivos. Eran de color tierra, bulbosos y no cesaban de movilizar cientos de hilosos apéndices. Aterrorizada pero decidida, Sarah tomó su lugar ante los mandos del cañón de pulsos mientras recordaba aquellas palabras que alguien le dijo una vez: «Hay misterios en el universo que aún no estamos preparados para comprender. Lo hemos intentado, pero sólo hemos aprendido que aún debemos permanecer alejados por el bien de nuestra propia existencia». Pero esta vez no había escapatoria posible y lo único que permanecía en su mente era la idea de que a más terrible la batalla, mayor sería la gloria. Era ahora o nunca.
—Se acabó la huida —declaró solemne la capitana.
—¡¿Pero qué estás diciendo?! —inquirió incrédulo Dilan, su hombre de confianza.
—He dicho que se acabó. No hay escapatoria posible. —Sarah clavó sus ojos oscuros en el hombre que le había acompañado durante largos años en la nave-refugio que les cobijó de una Tierra enferma— .Ya no queda combustible, las raciones son míseras y esas criaturas nos arrastran día a día a la perdición.
—Sarah, nos condenas a muerte —replicó su interlocutor buscando el consuelo del resto de la tripulación.
Y el silencio de los allí reunidos fue la calma que precedió a la tormenta. Los vidriosos ojos de Gwen, la mirada perdida de Olaf y el rostro incrédulo de Dilan se paralizaron en el tiempo. Un resplandor cegador lo engulló todo seguido de un estruendo demasiado agudo para el oído humano. La Némesis se desintegró ante el testigo silente de la inmensidad de la galaxia y el halo de su explosión se llevó consigo la repulsiva vida de aquellos seres que les habían arrebatado su hogar.
Género: Fantasía oscura, drama, terror, serie de TV.
Director: Neil Gaiman, David. S. Goyer, Allan Heinberg.
Plataforma: Netflix.
Nacionalidad: Estadounidense.
Sinopsis
Adaptación del aclamado cómic de Neil Gaiman, que mezcla el mito moderno y la fantasía tenebrosa, y en el que la ficción contemporánea, el drama histórico y la leyenda se entrelazan. ‘The Sandman’ sigue a las personas y los lugares afectados por Morfeo (Tom Sturridge), el Rey del Sueño, mientras repara los errores cósmicos -y humanos- que ha cometido durante su vasta existencia.
Reseña
Consideraciones previas
Sí que he leído los cómics de “The Sandman” solo que hace bastante tiempo, en concreto, cuatro años. Siempre he pensado que sería una adaptación muy muy complicada de realizar para cine o televisión dada la poca linealidad y las características de la trama del cómic del dios del sueño. En definitiva, mis expectativas con esta serie eran muy cortas teniendo en cuenta además que Netflix no es la plataforma que dedique más medios y dinero a sus adaptaciones. Además, aunque la segunda temporada de “The Witcher” mejoró sustancialmente a la primera no la considero una buena adaptación para el pedazo de saga de fantasía que es la del brujo. Por ello, con pies de plomo he ido a ver esta serie de la que no me esperaba nada más que una posible cancelación por parte del gigante de las series de consumo rápido.
Historia
Sandman, es una de las personificaciones del dios del sueño (se trata en realidad de uno de los siete Eternos). A lo largo de la historia se le ha conocido con multitud de nombres como Morfeo, Oniros, Sueño… Se trata de un ser superior que se mueve a través de los sueños de las personas, que dispone de su propio reino y además es capaz de sumergir a alguien en las peores de sus pesadillas. La historia de la serie, así como la del cómic comienza con una secta que ha capturado por error a Sandman. La secta quería capturar a su hermana Muerte para recuperar a una víctima de la guerra. El encierro del dios del sueño se prolonga setenta largos años durante los cuales el mundo ha continuado cambiando, se han producido serias anomalías en los sueños de las personas y además él ha perdido parte de su poder.
La serie irá mostrando los diferentes hechos, lugares e historias que van ocurriendo mientras Sandman hace por recuperar el esplendor de su reino e investiga sobre una mortal que parece tener un extraño poder sobre el propio sueño.
La historia es sensacional porque han sabido conservar la esencia de la misma. El hecho de que el propio Neil Gaiman haya estado implicado en la realización de la serie de TV sin duda ha contribuido a que a pesar de que hay algunas variaciones con respecto al cómic, el mensaje, el tema, las emociones que despierta sigan siendo, en esencia, las mismas. No puedo sino darle un diez en cuanto a historia.
Además, se trata de una saga con una peculiar manera de concatenar los hechos de la trama ya que en muchas ocasiones (como mencionaba antes) la trama se escapa de la linealidad acostumbrada para dedicar pasajes enteros a personajes míticos, historias paralelas o alguna representación del sueño lo que hace increíblemente rica a la historia de la misma. Hay muchos personajes, muchos acontecimientos, motivaciones, habla de conceptos abstractos como la vida y la muerte, de la realidad en definitiva sin abandonar un mundo de fantasía donde ocurren hechos imaginarios.
Si tengo que mencionar alguna diferencia con respecto al cómic, diría que para cualquiera la serie sería más fácil de “digerir” que el cómic ya que han hilado las historias de una manera más sencilla, no tan intrincada como en la obra original.
Personajes
Comencemos abordando a los Eternos en la adaptación. Me ha parecido una gozada. A pesar de que, como siempre, hay polémica con la caracterización de personajes que anteriormente han sido caucásicos, a mí me han encandilado y me han causado un impacto similiar al que me causaron con la lectura del cómic por lo que me ha parecido magistral. Muerte de Kirby Howell-Baptiste me ha parecido magnética. Sandman (Tom Sturridge), con su adusto gesto, su tez pálida y su melancolía patológica se adapta a la estética actual con elegancia aunque algo edulcorada. Deseo está soberbi@ de la mano de Mason Alexander Park con esos ojos dorados que fueron la perdición de Unity.
Me ha gustado mucho la actriz que han elegido (Kyo Ra) para encarnar a Rose Walker, que ha conservado esos cabellos coloridos tan 90s. Personaje que adquiere más protagonismo conforme la serie va avanzando, igual que en el cómic.
Quizás el personaje que menos he disfrutado ha sido el de Constantine. Me encanta la actriz (Jenna Coleman) la he visto en otra serie de Netflix “La Serpiente” y hace un papelón, pero creo que en este papel me ha resultado algo disonante y no ha sido por el cambio de sexo.
El elenco de personajes es grande, hay muchos secundarios y mucha trama paralela y cada uno le aporta un punto de color, de emoción y diversidad. Una característica de las obras de Neil Gaiman es que suele mezclar los nuevos mitos, la cultura pop, con la mitología, antiguos dioses lo mete todo en una batidora y hace estas maravillas eclécticas que marcas épocas.
De entre todos los personajes secundarios voy a mencionar aquellos que me han gustado especialmente en la adaptación. Eso sí, con mucho dolor porque he disfrutado de todos y cada uno. Ha sido una sorpresa exquisita tener a Gwendoline Christie como Lucifer, a Boyd Holbbrook como un corintio demencial (ya tenía debilidad por este actor antes, ha sido un fangirleo total), la aparición inicial de Charles Dance (como Burguess padre) era ya un preludio del magnífico elenco de reparto que nos iba a esperar. Otro entrañable regalo ha sido tener al gran Stephen Fry como el campo del violín y voces de la talla de Mark Hamill (os dejo investigar a ver donde escucháis a Luke Skywalker).
Dejándome en el tintero a muchos, puedo decir que ha sido una adaptación bastante coral en cuanto a personajes se refiere y he disfrutado muchísimo. Otro sobresaliente.
Atmósfera/Ambientación
Este era el apartado que más me temía pues la obra de Gaiman posee mucha complejidad en cuanto a entornos, estilos, personajes… Es una variedad tan rica como el propio mundo, y recrear todas esas estéticas en la misma serie es una labor mastodóntica a la que le tenía muchísimo miedo ya que podían haber reducido muchísimo el mismo mensaje de la obra simplificándolo sin remedio. Yo creo que esta actitud me ha beneficiado.
Mi sorpresa ha sido que el dinero fue invertido y de buen modo. Al contrario que en la serie de “The Witcher” (predecesora en cuanto a adaptación fantástica de Netflix) de la misma plataforma, no se han producido lamentables eventos como el del bosque de Brokilon. Para mí un atentado contra uno de mis lugares sagrados de esa saga. En esencia, fueron un decorado y efectos especiales lamentables que no hicieron justicia al lugar y su importancia en la historia. También podría haber ocurrido como con “American Gods” también de Gaiman, que a pesar de un despliegue de medios importantes cayó en lo más elemental que fue el guión (aunque no contaba con el propio Gaiman detrás dirigiendo el cotarro).
En resumen, bastante decente ambientación que sorprenderá sin duda a los neófitos y sabrá contentar (con limitaciones obvias) a los lectores del cómic. Digo esto porque un cómic siempre tendrá la capacidad de recrear eventos mucho más inverosímiles que en la pequeña pantalla resultaría demasiado costoso o fuera de contexto. A pesar de ello, episodios como el duelo con Lucifer (que en realidad en el cómic no se produce con este personaje) tienen un paralelismo esencial con la obra original desencadenando sensaciones similares, que es lo importante. Lo mismo diría del episodio 24/7 que ha sido mi favorito como también lo fue en el cómic. Aunque la tira cómica es más dramática, más gore, más siniestra… sí que sabe mantener la atmósfera, el cometido, el mensaje y la intención de Gaiman.
Conclusión
Ya lo he comentado en varias ocasiones en redes sociales y en este pequeño espacio de internet. Vivimos una edad de oro en lo que a la fantasía se refiere y es que obras que quizás por sus efectos especiales o escenificación resultaban bastante complejas para llevar a la pantalla, por fin están llegando y son alucinantes… ¡Disfrutemos! Siendo lectora de los cómics de “The Sandman” me lo he pasado en grande viendo la serie la cual he literalmente devorado. Creo que es una adaptación que acercará a la gente a la obra original y que le hace honor sin perjudicarla o por lo menos en esta primera temporada. No puedo esperar para ver la siguiente temporada.
PD: Que plubicaran un capítulo extra con “A dream of a thousand cats” y “Callíope” ganó definitivamente mi corazoncito.
Género: Point and click, terror psicológico, drama, suspense
Plataforma: PC
Sinopsis
Algo antiguo y malvado se agita en la Inglaterra Victoriana. Sólo tú puedes detenerlo. Viaja al corazón de la locura y más allá adentrándote solo en la oscuridad.
Reseña
Consideraciones previas
Es la primera reseña que hago sobre un videojuego y no soy ninguna entendida en el asunto. Se trata de una opinión profana, sincera y sencilla. Vamos, a nivel usuario.
Historia
Jeremiah Devitt, recibe una carta de un amigo de la infancia en la que éste le avisa de que corre un terrible peligro. Jeremiah viaja hasta Sussex para conocer más acerca de las preocupaciones de su amigo. Pero cuando llega ya es demasiado tarde. Anthony se había ahorcado dejando una críptica nota que nuestro protagonista no logra comprender. La interpretación de la misiva le llevará a la escuela donde ambos estudiaron.
Un diez. Junto con la atmósfera, es la parte más increíble del juego. Dada la naturaleza narrativa del mismo, es muy fácil conectar con los protagonistas y lo que les va sucediendo episodio tras episodio. Muy inspirado en la historias de Lovecraft y Edgar Allan Poe, hará las delicias de los amantes del terror y el suspense aportando además una visión muy única de las sectas y los trastornos mentales. No diré nada más porque sería destrozar el sentido de esta aventura gráfica que a mí me mantuvo en vilo hasta que lo terminé por completo.
Atmósfera
Inglaterra finales del siglo XIX. Mansiones misteriosas, internados inquietantes, ciudades sumergidas en la niebla, encuentros siniestros y enigmas variopintos. Con eso, ¡yo ya me había subido a este barco señoría! Independientemente del resto de aspectos del juego es una maravilla hecha pixels.
Sí, sí… pixels. Jamás he visto un juego que con cuadraditos de colores sea capaz de crear unos entornos tan únicos, tan expresivos e incluso resaltar en muchos momentos el carácter sórdido de los relatos.
La música de la mano de Carlos Viola es una obra de arte. El juego no dispone de muchos sonidos (en lo que a efectos se refiere) pero tiene una música maravillosa que lo acompaña dotando de oscuro dramatismo los relatos que van sumergiéndose poco a poco en la última revelación.
Personajes
No sólo llevas a Jeremiah, también podrás jugar algunos niveles con el doctor Wakefield el segundo protagonista de la historia y no menos importante.
Los personajes tienen todos (principales y secundarios) historias ricas y relevantes en la trama principal. Diré que mi favorito fue el excéntrico y misterioso Alexander Dupré.
Jugabilidad
El sistema es muy sencillo. Una aventura gráfica al uso en la que vas señalando con el cursor los diferentes objetos de los mapas para poder ir interactuando con ellos. Si gustas de los enigmas te encantará.
Nivel de desafío
Para que vamos a engañarnos, no es un juego inicialmente complicado. Si te atascas siempre puedes consultar una guía online, salir del atolladero y continuar con la enigmática historia de «The Last Door». Sin embargo, si optas por la opción espartana de toda la vida, puede darte algún que otro quebradero de cabeza, especialmente en los niveles del psiquiátrico y los episodios finales.
El juego cuenta con contenido extra jugable y no jugable que yo personalmente dejé para el final. Funciona muy bien para enriquecer algunas partes de la historia o para simplemente satisfacer tu curiosidad.
Gráficos
Me parecen increíbles como mencionaba antes y no porque sean realistas (textura 8 bits) . Los pixels del juego lo dotan de una expresividad innovadora que contribuye a sembrar más misterio en el jugador. Tienen una finalidad estética en sí misma.
Conclusión
Si eres seguidor de los relatos de Edgar Allan Poe y Howard Phillips Lovecraft, sin duda la ambientación y el relato de este juego te va a encantar y te recomiendo encarecidamente que lo juegues. Su trama puede parecer en algunos momentos algo larga pero fundamental para ir desentrañando los misterios alrededor del «ojo del cuervo». No es un juego de terror aunque pueda tener algún momento sobrecogedor, es sobre todo ambiental, narrativo y de resolución de enigmas.
Alina Starkov no espera mucho de la vida. Se quedó huérfana después de la guerra y lo único que tiene en el mundo es a su amigo Mal. A raíz de un ataque que recibe Mal al entrar en La Sombra, una oscuridad antinatural repleta de monstruos que ha aislado el país, Alina revela un poder latente que ni ella misma sabía que tenía. Tras ese episodio, Alina es conducida a la fuerza hasta la corte real para ser entre como un miembro de los Grisha, un grupo de magos de élite comandado por un individuo misterioso que se hace llamar El Oscuro.
Reseña
Consideraciones previas
Mi conocimiento sobre el «Grishaverse» se remontaba a la serie de Netflix con el nombre de «Sombra y Hueso» que se estrenó en la plataforma en abril de 2021. A pesar de que la serie no fue demasiado santo de mi devoción, decidí darle una oportunidad al libro porque tenía unas críticas geniales en Goodreads y todo el mundo me hablaba verdaderas maravillas sobre el «Grishaverse». Además por las características de la serie, pensé que debía de tratarse de uno de esos casos en los que el libro seguro que es mejor que la serie, o por lo menos eso fue lo que yo pensé.
Historia
El país de los protagonistas está dividido a causa de una Sombra mágica imposible de atravesar. Alina y Mal, huérfanos a causa de la guerra, se forman como cartógrafa y rastreador y se embarcan en una primera misión a través de la Sombra. Es aquí cuando se descubre que Alina tiene un poder capaz de vencer esta sombra y es enseguida llevada al Pequeño Palacio de la mano de El Oscuro. Un poderoso grisha (hechicero) que está a cargo de este ejército de humanos dotados de un poder elemental innato.
La historia no me parece en ningún momento innovadora u original y sí bastante aburrida y predecible. ¿Una huérfana con poderes y un triángulo amoroso? ¿En serio?
Toda una suerte de ambientación y nombres exóticos disfrazan una trama muy muy pobre en la que tan solo se habla de una chica (con una autoestima para nada saludable) que descubre que tiene un poder y que está enamorada de su mejor amigo. Ah bueno y que ahora tiene que salvar el mundo porque el mago que en un principio es encantador es en realidad un megalómano cuyo motivo principal para ser el villano, sinceramente, tampoco termino de entender más allá del mítico el poder por el poder (por favor que venga alguien y me lo explique). El Oscuro quiere acabar con la guerra aumentando la sombra. Porque salvar el mundo de la oscuridad tampoco estaba ya visto…
Además hay varios momentos en los que resulta inconsistente. Sobre todo en lo referente al motivo por el que el Oscuro traiciona a Alina (supuestamente quiere aumentar más la sombra para impedir la guerra) no lo termino de entender y la madre de el oscuro que sabía de este plan desde el principio se lo dice a Alina en el último momento. Oye por cierto, créelo o no pero mi hijo es un megalómano y quiere cargarse el mundo. No sé, no me ha parecido un villano lo suficientemente justificado y el tempo de la revelación de los secretos me ha parecido torpe y sin venir a cuento.
Estoy de acuerdo en que contar una historia repetida es salvable si el modo en el que lo cuentas es sorprendente o lo mezclas con elementos no vistos anteriormente. En este caso, la historia no tiene ninguna variación especial que me haya sorprendido.
Personajes
Al principio el Oscuro me pareció interesante, a fin de cuentas es el más misterioso de todos. Sin embargo, una vez se destapó la supuesta traición y éste intentó besar a Alina perdió fuelle como villano y como personaje. Sé que estaba tratando de engañarla para ganarse su confianza pero, es que en general, todo en este libro me parece tan pasteloso… Puede traicionarla sin tener necesariamente que tener un affair con ella, es un mago oscuro muy poderoso y ella una huérfana sin recursos. ¿No hay otra manera que el engatusamiento adolescente? ¿En serio un ser tan antiguo y poderoso tiene que recurrir a eso?
Sobre Mal. Pues al principio bien pero luego fatal una vez llega al Pequeño Palacio. Es un tipo celoso, posesivo, de miras cortas y está todo el tiempo señalando el hecho de que Alina estaba teniendo una relación con el Oscuro. No sé, me parece un personaje muy pobremente diseñado, en ocasiones hasta de «Mal» gusto y algo tóxico, en todo caso muy poco trabajado.
Y sobre Alina. No me ha encandilado nada su protagonista. Es una Mary Sue de libro y con una fijación amorosa constante por alguien. Me recuerda al estereotipo de los personajes femeninos anime. Es dependiente, es superficial y resulta cargante. El hecho de que el libro esté escrito en primera persona es un hecho que tampoco ayuda haciéndolo aún más pasteloso.
Vaya, los arcos dramáticos de los personajes son muy flojos recayendo todo sobre el arco argumental principal de la historia.
Atmósfera/Ambientación
Lo mejor del libro y es el aspecto que salvo sin dudar pues se trata de un mundo auténtico e irrepetible que verdaderamente cautiva. Las localizaciones, el trasfondo cultural, la historia de la Sombra, el maravilloso mapa del libro, todos términos inspirados en la Rusia zarista, los tipos de grisha (la magia no está nada mal), el Primer y el Segundo Ejército, los capítulos en el Pequeño Palacio… Sin duda, lo mejor del libro. Ya que es cuando Alina no está pendiente de ninguna relación amorosa y se desarrolla ella misma en un entorno de cuento de hadas el libro por un momento funciona para mí.
Creo que es un universo que podría alojar historias maravillosas, es un material excelente de verdad y he leído que hay otras novelas inspiradas en el Grishaverse de un corte más maduro basado en los ladronzuelos de la serie (los que más me gustaban) «Seis de Cuervos» , lo mismo le doy un tiento.
Narración
Las descripciones son preciosas, hacen que el libro tenga narraciones muy bonitas, paisajes, vestuarios, personajes, ataques mágicos, localizaciones inolvidables…
Pero no me han gustado ni los diálogos, ni la narración de la protagonista. De hecho eso ha hecho que en varios momentos aunque se trata de una narración sencilla me diera algo de pereza seguir leyendo. La primera persona en esta novela resulta a veces un poco irritante.
La sensación que me ha dado con la lectura de esta novela es que ha sido por alguien que no tenía un estilo terminado de depurar.
Conclusión
Pues en este caso se trata de una sorpresa en el sentido negativo. Mira que justo la propuse yo en el club de lectura «Los Pelosos» . Estaba genuinamente entusiasmada pues era un universo de fantasía sin explotar que estéticamente me llamaba mucho la atención y que con la serie noté que me faltaba más información, más chicha. Pues bien, resulta de que, en mi opinión, la serie le hace un favor a este libro alternando las historias de Sombra y Hueso con Seis de Cuervos y haciendo bastante más tolerables a personales como Alina o Mal.
Nota: No desprestigio a nadie que sienta que esta es la novela de su vida, yo me alegro de que la haya disfrutado y ojalá yo lo hubiera hecho de verdad. Quizás no la he entendido.
Valoración: 2/5 por la Ambientación y el universo que crea la autora.